Me gustaría ser maquinista.
Fatah, 8, Indonesia
Fatah es un niño tranquilo de ocho años que actualmente recibe tratamiento contra la leucemia. Le fascinan los trenes: colecciona maquetas y memoriza los números de serie con una precisión impresionante. Si le preguntas por cualquier línea de tren local, recitará con seguridad todos los detalles. Por eso, no fue ninguna sorpresa que su mayor deseo fuera convertirse en maquinista.
Justo un día antes de su cumpleaños, Fatah recibió una sorpresa muy especial en casa: maquinistas de trenes lo visitaron para ayudarlo a prepararse para la experiencia que pronto cumpliría su deseo y le regalaron una réplica en miniatura de su tren favorito. Su visita preparó el terreno para lo que estaba por venir.
Cuando llegó el gran día, el sueño de Fatah se hizo realidad. Su experiencia comenzó con una cálida bienvenida en la estación de Yakarta, donde participó en las revisiones de seguridad oficiales, los mismos procedimientos que realizan los revisores antes de un viaje. Luego llegó el momento culminante: vestido con el uniforme oficial completo y con una identificación personalizada, Fatah subió a la cabina del conductor y condujo un tren desde Yakarta hasta Djuanda.
Para hacer la ocasión aún más memorable, la estación homenajeó a Fatah con un anuncio especial en todo el andén, celebrando su labor como maquinista por un día. Fue una experiencia extraordinaria que combinó su pasión con una gran satisfacción personal, un deseo que él y su familia atesorarán para siempre.
